Sobre Marga

Nunca fui de las que se conforman. Me dijeron que el diseño no tenía futuro, que mejor algo “serio”. Estudié finanzas, trabajé en banca y, cuando la crisis de 2008 arrasó con todo, decidí que si la seguridad era una mentira, mejor arriesgarme haciendo lo que amaba.

Aprendí joyería, trabajé en Madrid, volví a Mallorca y fundé La Palmesana: una marca que no es solo joyería, sino identidad. Porque yo entendía algo que muchos pasaban por alto: Mallorca no es solo un destino, es un sentimiento. Y ese sentimiento merecía algo mejor que un imán de nevera o una conchita.

Desde entonces creo cada pieza en mi taller de Palma. Con la misma intención que aquella primera vez: que quien la lleva sienta que Mallorca va con ella.

Porque las joyas hechas en Mallorca no son un souvenir. Son una declaración.

Mi filosofía

La Palmesana es su forma de contar historias, de proteger lo que importa, de reinventar tradiciones sin disfrazarlas.

Hoy sigo aquí

martillo en mano, diseñando joyas que no solo se llevan al cuello, sino en el corazón💓